Verificación de identidad
La verificación KYC protege tanto al titular como a la plataforma. Cuando se pide, hay que presentar un documento de identidad vigente y, en algunos casos, un comprobante de domicilio de no más de tres meses o un extracto bancario o de tarjeta del medio de pago usado. Los datos de la cuenta deben coincidir con los del documento, y el nombre del titular, con el del medio de pago. No entregar lo que se pide puede llevar a que se retenga el saldo, se anulen transacciones o se bloquee la cuenta. Tener todo preparado desde el principio evita demoras cuando llega el momento de cobrar.